jueves, 26 de junio de 2008

CENTRO PINTORESCO

Mi intención es hacer un registro grafico de las cosas que me llaman la atención cada día al caminar por las calles del centro de la ciudad, su gente, las situaciones, sus relaciones, sus espacios y su forma de vida. Algunas de ellas, como en este caso, muestran una dura realidad.

miércoles, 25 de junio de 2008

CENTRO PINTORESCO


En el centro es posible encontrar de todo, hasta seres mitologicos como este minotauro urbano.

CENTRO PINTORESCO



Estas fotografias son parte del trabajo que vengo realizando y son ejemplos cotidianos de lo que he llamado "CENTRO PINTORESCO"

martes, 17 de junio de 2008

CENTRO PINTORESCO II

“CENTRO PINTORESCO”
Para no perder la capacidad de asombro,


Los trabajos y los oficios dan vida activa a la zona; la economía informal marca la parada; el control policivo y político-social, se transforma como en un cuento infantil al grito “ que viene el lobo, el lobo, el lobo...”; al segundo una estampida de vendedores ambulantes huye como manada de antílopes perseguidos por leones. Cada uno hace su trabajo y se busca la vida de “la mejor” manera para sobrevivir. Otros, desde sus puestos miran tranquilos lo que sucede.

El centro es la gran área comercial, activa, asequible y popular. Un mercado persa que da cuenta de la expansión china y de la piratería. No hace falta ir a Unicentro, Chipichape, Sanandresito o la galería para comprar; seguro que allí encuentra lo que busca y hasta lo que no se le ha perdido. Los vendedores de frutas, de mangos, de chontaduro, de papayas, de aguacates, de uvas, de manzanas, de lotería, de chance, de películas, de relojes, de cadenas, de paraguas y sombrillas, se mezclan con los de códigos, cuadros, juguetes, enguentos, incienso, revistas, cds, bolsos, zapatillas, camisas, al lado de los que hacen llaves, laminan, tramitan, embolan y lustran zapatos; es decir una interminable legión de personas dedicadas a los oficios mas diversos.

Otros habitantes del centro que he ido registrando fuera de los vendedores son los personajes “celebres” que nunca faltan y siempre están allí, el jubilados, el loco y hasta el gamin, el mendigo, el actor, el mimo, el narrador, la estatua humana, el lotero, el cuenta chistes, el vendedor de raíces, lapiceros, muñecos del hombre araña, etc, etc...

En estos nuevos “Instantes Urbanos” no critico ni juzgo a quienes aparece en las imágenes, mucho menos busco hacer alguna denuncia, no es mi intención cuestionar las actividades o formas de vida de las personas que aquí aparecen.

Mi intención es hacer un registro grafico de las cosas que me llaman la atención cada día al caminar por las calles del centro de la ciudad, su gente, las situaciones, sus relaciones, sus espacios y su forma de vida.

Esto no busca ser un trabajo de periodismo documental, ni mucho menos profundizar en historias de vida; la intención, como señale al inicio de este texto es la no perder la capacidad de asombro, disfrutar de lo pintoresco de la ciudad y que no se pierda en la costumbre y cotidianidad.

Al plantearlo de esta manera, hablo desde mi propio enfoque, desde el distanciamiento que me da la cámara y su lente, de mi realidad cotidiana en la que vivo, y veo lo que aquí muestro como habitante y transeúnte de estas calles y de esta ciudad.

SACHA TAFUR

lunes, 16 de junio de 2008

CENTRO PINTORESCO I

“CENTRO PINTORESCO”
Para no perder la capacidad de asombro,

“El trabajo del fotógrafo es ver más interesante que
la mayoría de la gente. Debe tener y conservar la receptividad de los niños que
miran algo por primera vez o el viajero que visita un nuevo país”
Bill Brandt





Este trabajo fotográfico busca profundizar en el sentido de lo urbano, retornando la imagen directa, la fotografía urbana, callejera, capturando las cosas, situaciones y personas que llaman mi atención. Volviendo a lo que llame “instantes de ciudad” (sobre Barcelona) y sigue motivando mi interés en la búsqueda de retratar a la ciudad desde su interior, su quintaesencia, su propia razón de ser, sus espacios y en quienes la habitamos.

Una nueva mirada, un nuevo conjunto de instantáneas desde la complejidad social, un nuevo enfocar y reconocer más allá del resultado, toda la carga histórica y simbólica inherente a un pasado ya vivido, y un futuro incierto.

Las fotografías como copia de la realidad ofrecen a través de la huella de luz multiples interpretaciones, deja a la imaginación de quienes las miran, la libertad para interpretar y especular sobre lo que quiera decir o significar el autor.






El acto fotográfico tras el lente de la cámara y la acción mecánica de apretar el botón del obturador, sería el hecho precedente para una conjugación futura e incierta de lo que será la imagen resultante; esa misma calle, sus habitantes, sus espacios, sus actividades y su devenir diario, para quien los mira ahora, puede valorarse desde otra perspectiva a la que tenía el autor en el momento en que la creo. Cartier-Bresson dijo “Rodaba las calles todo el dia, me sentia tenso, listo para disparar. Estaba convencido a capturar la vida en su mismo acto de vivir.”




Desde su propia composición, como espacio complejo, informal, político, económico y social, el centro de la ciudad es generador continuo de relaciones inter e intra personales; estas relaciones son, a su vez, una gran fuente de inspiración para cualquier fotógrafo atraído por lo social y lo urbano.

La gente que diariamente transita y vive en este lugar termina acostumbrándose al entorno que lo rodea, pierde esa capacidad de asombro, no reconoce en lo típico y lo cotidiano, el carácter particular que lo hace especial y único.

Calles y esquinas son espejo de tensiones y problemas sociales (del país, de la región); son un espacio que entrelaza lo público y lo privado, generando intercambios reales y simbólicos importantes en la vida individual y colectiva de las personas y la misma ciudad.

Este trabajo está compuesto por varias series: “Diálogos Urbanos” en la cual abarco el lenguaje de los graffiti, las pintadas, los carteles y el arte urbano. “Bodegones Urbanos”, en la que me acerco a las ventas callejeras de frutas. “Centro”, la cual esta conformado por personajes, situaciones y elementos pintorescos.

Las imágenes que se logran en el centro son como ese reloj detenido que sin marcar en su segundero el paso del tiempo, sigue existiendo, queda en su memoria el tiempo recorrido y el instante en que se detuvo.

El carácter histórico temporal se hace plausible. Veo las fotos “del Cali viejo”, fotos de los lugares por donde paso a diario y reconozco los cambios, unos mas y otros menos evidentes; lo mismo pasa con los retratos, la gente que aparece en ellos se hace mayor, cambia y muere, sin embargo en esas viejas fotografías, siguen siendo las once, siete minutos, veinte segundos; momento en que el segundero se quedo.

SACHA TAFUR

jueves, 5 de junio de 2008

DIALOGOS URBANOS



DIALOGOS URBANOS
(El lenguaje de los graffiti)





"la fotografía como testigo del dialogo urbano"

El presente trabajo “DIALOGOS URBANOS” (El lenguaje de los graffiti) utiliza la fotografía como prueba y al fotógrafo como testigo de los diálogos urbanos.

La Fotografía como acto y como objeto, como acto por ser el hecho que representa la acción o actividad de fotografiar y como objeto, al ser revelada, tratada o impresa, pudiéndose manipular, ver y tocar físicamente o a través de los medios electrónicos y las nuevas tecnologías digitales.

El uso del soporte fotográfico para este trabajo esta sustentado en su calidad de copia de la realidad, manteniendo la imagen en su contexto sin manipulación alguna.

El plantear como titulo los “DIALOGOS URBANOS” es debido a la idea de reconocer que dentro de las ciudades existen muchos diálogos sociales, los cuales pasan desapercibidos y solo algunas personas pueden mantenerlos o reconocerlos, ya que a pesar de ser públicos, son diálogos marginales que incumben a grupos específicos y no dejan de ser indiferentes para los demás.

Para este trabajo, el Diálogo es una modalidad del discurso oral y escrito que se da en la comunicación entre un emisor y un receptor que interactúan. Por eso, si uno se fija bien al caminar por las calles, poniendo atención a lo que ve y escucha, se dará cuenta que la ciudad habla.

No solo lo hacen verbalmente sus habitantes, sino que también, a través de los muros, las paredes, los espacios y el mobiliario urbano, se nos dicen, sugieren y gritan cosas.

Nosotros si queremos podemos comunicarnos con los otros o con la ciudad o simplemente escucharla. Solo podremos entenderla o dialogar con ella, estando atentos a los acontecimientos que suceden a nuestro alrededor, fijándonos en el propio devenir de los sitios y lugares, en las necesidades y problemas sociales. Atendiendo y reconociendo a las personas que los habitan o transitan. Buscando los signos y símbolos que conforman este lenguaje urbano. Urbano indica que es relativo a la ciudad....

Al tratar el tema del hombre en la ciudad nos encontramos con una dualidad, pues por un lado la urbe ofrece una realidad material y por otro, muestra otra cara simbólica. Realidades complejas si tenemos en cuenta la diversidad y nuestra propia formación bio-sico-social como seres racionales que convivimos bajo los parámetros de una comunidad.

En este punto se podría decir que desde lo contemporáneo y lo cosmopolita, se nos reconoce a todos los seres urbanos como habitantes que viven a diario de manera activa intercambios de sistemas simbólicos, Ya que vivimos directamente la dualidad mencionada, entre la realidad material y la simbólica, pero convivimos en un tiempo y un espacio compartido, con otros habitantes de la ciudad que tienen sus propias ideas de la realidad que ellos viven, pudiendo identificarnos o no, con ellas.